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“Alemania se ha volcado con Baleares”

Juan Miguel Ferrer, CEO de Palma Beach, destaca que la Semana Santa ha sido “ilusionante”, pero cree que el aumento de los costes diferenciará la temporada respecto a 2019

“Estamos ante una tormenta semi perfecta que va a marcar la temporada”, asevera Juan Miguel Ferrer, CEO de Palma Beach, en una entrevista en exclusiva para Tourinews. Palma Beach es una asociación que engloba a las principales empresas turísticas de Playa de Palma (Mallorca) y que busca regenerar y reposicionar el destino mallorquín, para fomentar la excelencia y calidad de la zona.

El subidón turístico vivido en Baleares durante Semana Santa ha dejado al sector turístico muy ilusionado. El CEO de Palma Beach asegura que se han vivido unos días “apabullantes”, con todo el tejido empresarial ha trabajado conjuntamente para la recuperación de la normalidad. Sin embargo, Ferrer no se atreve a hacer predicciones para verano porque asegura que las reservas están siendo “muy cautelosas”. Lo que sí tiene claro es que el aumento de los costes de los suministros “va a marcar por completo esta temporada”, diferenciándola con la de 2019 y haciendo a las empresas “menos rentables”.

Pregunta (P): ¿Cómo se ha desarrollado la Semana Santa en Playa de Palma?

Respuesta (R): Ha sido una Semana Santa muy buena. Estamos muy contentos porque marzo fue un mes dificilísimo por cuestiones meteorológicas, tuvimos más de 22 días nublados, con vientos y lluvias. Llevábamos una mochila muy pesada y la Semana Santa, aunque siempre es efímera y dura poco, fueron cinco días estupendos. Alemania se ha volcado con el destino.

P: ¿Se han superado las expectativas?

R: Sí, por completo. Se han juntado tantas cosas: un clima espectacular que parecía verano, unas reservas que transmitían que había muchas ganas de venir a la isla, los hoteles adelantando su apertura, la normalidad después del Covid, las líneas aéreas lanzando vuelos… Ha sido toda la industria trabajando en conjunto hacia un destino para empezar a tener normalidad. Después de Semana Santa hemos vuelto a la realidad y es verdad que ha habido un bajón considerable. Pero bueno, poder volver a recordad años como el de 2019 ha sido ilusionante para saber lo que nos viene en esta temporada.

P: ¿Cree que la Semana Santa ha sido un anticipo de lo que va a suceder en verano?

R: No me atrevo a decirlo. Hay certidumbre a dos o tres semanas vistas, pero a medio y largo plazo todo es incertidumbre. Las reservas están siendo muy cautelosas. Como ejemplo, yo tengo muchísimos amigos que sé que van a venir en dos o tres semanas, pero los que suelen venir a finales de junio o julio no sé si llegarán a venir. Lo tienen programado en su cabeza, pero no lo tienen reservado. Entonces, quiero ser cauteloso. Tampoco veo factible que se puedan volver a manifestar estos cuatro o cinco días y que eso se mantenga lineal. Estos días han sido apabullantes. Ha habido una fuga de gente hacia todos los lugares de Europa. Me han dicho que Roma y Milán estaban llenas de españoles, Playa de Palma de alemanes… Había muchísimos destinos muy muy llenos y creo que eso demuestra las ganas de la gente de salir, disfrutar y celebrar.

P: ¿Han notado algún cambio en los hábitos de los consumidores o en el nivel de gasto?

R: Sí, aunque es dispar, un poco bipolar. En el momento de celebración, efectivamente el ticket medio ha subido: la gente se permite una elección mejor y buscan un punto de calidad superior al que buscaban en la dinámica de 2019. Es como si hubiéramos adelantado un escalón en cuanto a la calidad, al menos en Palma Beach. Creemos que existe esa tendencia de que la gente quizás ha ahorrado más y que, de alguna forma, al ser su primer viaje, lo quieren disfrutar mejor. Pero también es verdad que ahora, después de Semana Santa y sobre todo entre semana, el ticket medio es más bajo que en 2019. Con lo cual, estamos en situación de análisis para entender cómo vendrán las tendencias. Yo creo que es un poco pronto para decir hacia dónde vamos.

P: ¿Cómo les está afectando el aumento de los costes de la energía, suministro y productos básicos?

R: Mal, porque en las cuentas de resultados ya empiezan a verse las facturas de la luz. Ahora es lógico que suba todo porque tenemos que hacer frente al aumento de los costes. Por una parte, los proveedores han subido los precios de los productos debido a la especulación que ha generado la guerra y, por otra parte, se ha producido roturas de stock. Así que estamos ante una tormenta semi perfecta que va a marcar por completo esta temporada y la va a diferenciar muchísimo de la de 2019. Por esto, puede que las empresas ahora seamos menos rentables.

P: Respecto al menaje, para el que en muchos casos se depende de China, ¿ha habido problemas en el suministro?

R: Sí, toda la logística asiática está disparada y por las nubes. El contenedor, que antes venía por valor de 2.500 o 3.000 euros, ahora está cuesta de 14.000 a 16.000 euros. Entonces, todo el mundo tiene que prorratear esto en sus costes. Es cierto que ahora utilizamos menos menaje desechable o de plástico por la Ley de residuos en Baleares y estamos buscando otras alternativas, pero todo viene de China.

P: ¿Qué ha cambiado para siempre en la operativa o en la experiencia de los turistas?

R: Por una parte, el adelanto de las reservas y la digitalización del cliente. En cuanto a la forma de viajar, parece que la gente quiere recuperar todo lo que no han podido viajar durante estos dos años y tienen más ganas de salir y hacer cosas. Entonces, buscan experiencias que nutran más el sentido de viajar, de la vida y la calidad del recuerdo que se puedan llevar.
 

P: La digitalización facilita su operativa, ¿no es cierto?

R: Sí, absolutamente. Nos permite tener mejor pronóstico, preparar mejor los restaurantes y tener una previsión del trabajo. Además, también nos puede ayudar a hacer algún remonte… El tema de la digitalización es todo positivo.

P: ¿Qué cambios se han producido debido a la pandemia y considera que deberían quedarse tras la vuelta a la normalidad?

R: La forma de comportarse de los clientes. Se han creado grupos burbujas entre familiares o amigos y a mí me ha gustado mucho ese enfoque. Encuentro que eso nos definirá un poco los diseños futuros de muchos restaurantes y de mucha oferta complementaria. Y lo que también me ha gustado y podría quedarse es que la gente se ha vuelto más tolerante con el servicio. Han entendido que nuestros equipos siempre han querido darles el mejor servicio posible, a pesar de las dificultades. Yo creo que eso es algo que hay que agradecer al cliente

Fuente: https://www.tourinews.es